Unos trazos sobre la gestión económica de la Santa Sede (de una entrevista al Cardenal Lajolo)

7 December 2015

A partir de una entrevista concedida al cardenal Lajolo, que fue presidente de la gobernación de la Ciudad del Vaticano y también secretario del APSA, hemos hecho una síntesis de sus explicaciones sobre el funcionamiento de la economía vaticana. Las palabras textuales y completas se pueden encontrar en la entrevista publicada en Vatican Insider.

Sobre el origen de las propiedades de la Santa Sede
Hay que distinguir algunos bienes históricos, como las basílicas mayores de Roma, de los bienes que sirven para las actividades de la Santa Sede al servicio de la Iglesia universal. Casi todos estos bienes provienen de los depósitos que hizo Italia a la Santa Sede con el Tratado lateranense del 11 de febrero de 1929, como indemnización mínima por la supresión del Estado pontificio, que Italia llevó a cabo con violencia en 1870.

Para qué se usaron esos capitales
1) para la construcción de algunos edificios alrededor del Vaticano con apartamentos para el uso propio del personal, con rentas favorables para compensar lo poco de sus retribuciones. Número de apartamentos que ahora es insuficiente;
2) para la construcción de algunos seminarios regionales en el centro y en el sur de Italia, en donde las diócesis no tenía la posibilidad de ocuparse autónomamente;
3) para tres inversiones inmobiliarias en el extranjero.

De dónde salen ahora los fondos
Esas rentas italianas y extranjeras (de las cuales la Santa Sede ofrece anualmente un informe público) son insuficientes para cubrir los gastos. La Santa Sede debe también usar otros fondos:
1) el Óbolo de San Pedro, instituido en Francia por iniciativa de los católicos después de 1870  para las necesidades temporales de la Santa Sede, pero que en la actualidad se utiliza en gran parte para la actividad caritativa del Papa a nivel mundial.
2) el Canon 1271 del Código de Derecho Canónico, que establece una contribución a la de las Iglesias locales, según sus posibilidades, a la Santa Sede.
3) la actividad financiera de la APSA (Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica), que se ocupa de las inversiones de la liquidez existente.

Finalidad de la gestión del patrimonio inmobiliario
Responder a las necesidades operativas de la Santa Sede al servicio de la Iglesia universal. Las ganancias de la gestión inmobiliaria parecen muy grandes pero no son en realidad suficientes, sobre todo si se considera también su intensa e institucional actividad caritativa.

Empleados de la Santa Sede
Son poco más de 2000, cifra irrisoria si se compara solo con el número de los empleados de los ministerios italianos, y ese número responde a las exigencias de la Iglesia universal.

Una mejor organización de la Curia podría llevar a una reducción del número de sus empleados. Pero habrá que esperar la reestructuración que ha querido Papa Francisco.

Sobre la información acerca del destino de las entradas
Cada año se publican los datos del balance de la Santa Sede, debidamente certificados, con los cuales se puede conocer con precisión la naturaleza y la extensión de sus actividades económicas y financieras. Ciertamente una mejor comunicación es posible.

En cuanto al destino de los bienes a obras de caridad, la información es bastante más delicada, debido al respeto debido a las personas o instituciones beneficiadas, pero será posible, y muy útil, aumentarla.

La transparencia siempre es deseable, en la medida de lo posible (siempre será necesario que algunos datos sean reservados, según las circunstancias y durante determinados tiempos, como sucede en toda buena administración, so pena graves daños. Es un evidente deber de prudencia).

Sobre la imagen de la Iglesia en cuanto a la sobriedad y la caridad
Hay que visitar las casas parroquiales, centros de caridad, misiones en países no cristianos, las innumerables iniciativas de asistencia y de caridad, públicas y privadas, que tienen su origen y llevan a cabo sus actividades dentro de la Iglesia; allí se ven las condiciones económicas reales de la Iglesia, y el espíritu que la anima.

Si se quiere ver solo a la Santa Sede, se pueden comparar los salarios de sus empleados con los de empleados en puestos de análoga responsabilidad en cualquier ministerio del gobierno italiano.

Texto completo de la entrevista

Voces del Diccionario de Derecho Canónico más relacionadas con este artículo: APSA, GOVERNATORATO DE LA CIUDAD DEL VATICANO, SANTA SEDE, SECRETARÍA PARA LA ECONOMÍA

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