Beatificación

Es el acto mediante el cual el Papa concede que a un siervo de Dios se le llame en adelante beato y pueda tributarse culto público en su honor, dentro de un determinado ámbito del pueblo de Dios (circunscripción eclesiástica, institución religiosa, etc.). El Papa toma esta decisión con un acto de potestad legislativa –no considerado infalible, a diferencia de la canonización–, de manera libre, pues el proceso previo es sólo un instrumento del que él se sirve para formarse un juicio propio.

La fórmula del breve de beatificación es esta: “Acogiendo el deseo de nuestro hermano N., obispo de ---, así como de muchos otros hermanos en el episcopado y de numerosos fieles cristianos, habiendo recibido el parecer de la Congregación de las Causas de los Santos, con nuestra Autoridad Apostólica concedemos la facultad de que el venerable siervo de Dios N. sea llamado beato y su fiesta puede celebrarse todos los años el día… en los lugares previstos y de la manera establecida por el derecho”.

La fase diocesana de un proceso es de carácter instructorio (recoger pruebas sobre virtudes heroicas, martirio, posible milagro), y se confía a un tribunal formado por un juez delegado, promotor de justicia y notarios. Es competente para iniciar la causa el obispo de la diócesis en que ha muerto el siervo de Dios, después de verificar la fama de santidad y previa consulta a los obispos de la provincia y a la Santa Sede. Hay causas en las que se pueden interrogar testigos directos (causas recientes), y otras en las que no (antiguas); en todas se nombra una comisión histórica y archivística. Se pide también el parecer de los teólogos censores sobre los escritos del siervo de Dios.

Concluida la fase diocesana se envían las actas a la Congregación para las Causas de los Santos, que comprueba la validez jurídica. Después se redacta la positio, volumen en el que se recogen las pruebas, que examinan los consultores y los miembros de la Congregación, para –alcanzada la certeza moral sobre la pregunta que se plantea– presentar al Papa el decreto por el que se declaran las virtudes en grado heroico o el martirio; en el primer caso es necesario un ulterior decreto sobre un milagro atribuido a la intercesión del siervo de Dios, tras un proceso análogo al de las virtudes.

Fuentes: CIC c. 1403; Const. Apost. Divinus perfectionis magíster (1983); Normas de la Congr. Santos 7-II-1983; Notificación sobre el culto de los beatos (21-V-1999)Instr. Sanctorum Mater (2007); Notificación sobre la concesión de culto con ocasión de la peregrinación de reliquias insignes de Beatos (27-I-2016)Normas sobre la administración de los bienes de las Causas de Beatificación y Canonización, 4-III-2016; Reglamento de la Consulta Médica, 24-VIII-2016; Il Rito di Beatificazione. Evoluzione storica; F. DELL'ORO, Beatificazione e Canonizzazione. Excursus storico-liturgico, CLV-Edizioni Liturgiche, Roma 1997

Voces relacionadas: BEATO, CANONIZACIÓN, CONGREGACIÓN PARA LAS CAUSAS DE LOS SANTOS, POSITIO, POSTULADOR, SIERVO DE DIOS

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