Facultades habituales

Son un tipo de poder jurídico, concedido con cierta estabilidad, para ejercer algunas tareas conexas con el propio oficio, que no podrían ejercerse ordinariamente si no las hubiera otorgado un superior.

Estas facultades se rigen por las prescripciones sobre la potestad delegada, salvo alguna excepción.

Se llaman habituales porque se otorgan con cierta indeterminación (o de término temporal, o por un tiempo determinado pero sin limitación de casos, etc.). Pueden ser revocadas por el superior.

Algunas facultades habituales están ligadas a actos de carácter sagrado, como la predicación o la administración de sacramentos.

Fuentes: CIC c. 132

Voces relacionadas: FACULTAD, FACULTAD DE OÍR CONFESIONES, OFICIO, POTESTAD DELEGADA