Diácono

Es el fiel que, al recibir el sacramento del orden, queda configurado con Cristo, que se hizo servidor de todos, en orden al ministerio. El diaconado es una realidad sacramental que proporciona la condición de clérigo –no de sacerdote– y habilita para servir al pueblo de Dios en la diaconía de la liturgia, de la palabra y de la caridad. Está destinado a ayudar y a servir a los dos grados de participación ministerial en el sacerdocio de Cristo (episcopado y presbiterado).

Por la recepción del diaconado, el sujeto queda incardinado en una Iglesia particular o en una prelatura para cuyo servicio fue promovido, o e un instituto religioso o sociedad clerical de vida apostólica.

Se aplica a los diáconos gran parte del régimen jurídico de los clérigos. Corresponde al diácono asistir al obispo y a los presbíteros en la celebración de los misterios divinos, mediante una participación específica en el culto divino, que incluye las funciones de bautizar, exponer la Eucaristía, distribuir la comunión, proclamar el Evangelio y predicar la palabra de Dios, asistir a los matrimonios, presidir las exequias y dedicarse a los servicios de la caridad.

Hay diáconos que lo son solo temporalmente, en preparación al sacerdocio. Entre la ordenación diaconal y la sacerdotal deben transcurrir al menos seis meses, aunque el ordinario del lugar de incardinación puede dispensar de este requisito con justa causa.

Hay otros diáconos que reciben esa condición con carácter permanente, que no serán sacerdotes, y pueden ejercer una profesión civil y estar casados. Los diáconos permanentes tienen una situación de vida y una normativa muy diferente de los que reciben el diaconado como un paso hacia el sacerdocio.

Fuentes: CIC cc. 236, 288, 266, 835 §3, 1008-1009; Catecismo de la Iglesia Católica nn. 1554, 1570; Directorio para el ministerio y la vida de los diáconos permanentes (1998); Motu proprio “Omnium in mentem” (26-X-2009) arts. 1 y 2

Voces relacionadas: CLÉRIGO, EXCARDINACIÓN, INCARDINACIÓN, INTERSTICIOS, ORDEN (SACRAMENTO), ORDENACIÓN SACERDOTAL DE MUJERESSACERDOCIO

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