Ayuno

Es una práctica de antigua tradición, que en el cristianismo encuentra su origen en los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto ayunando.
En el derecho canónico se habla de dos tipos de ayuno.

El ayuno eucarístico, por el que quien vaya a recibir la santísima Eucaristía, se prepara absteniéndose de tomar cualquier alimento y bebida al menos desde una hora antes de la Sagrada Comunión, a excepción sólo del agua y de las medicinas. El sacerdote que celebra la Eucaristía dos o tres veces el mismo día, puede tomar algo antes de la segunda o tercera Misa, aunque no medie el tiempo de una hora. Las personas de edad avanzada o enfermas y quienes las cuidan, pueden recibir la Eucaristía aunque hayan tomado algo en la hora inmediatamente anterior.

El ayuno es también un modo de hacer penitencia, obligatorio en algunos de los llamados días penitenciales: el miércoles de ceniza y el viernes santo. Las personas obligadas al ayuno en esos días son los cristianos mayores de 18 años, hasta los 59 cumplidos. Las conferencias episcopales pueden concretar más el modo de cumplirlo, o en su caso sustituirlo.

Fuentes: CEC n. 1387; CIC cc. 919, 1249, 1251-1253

Voces relacionadas: ABSTINENCIA, COMUNIÓN EUCARÍSTICA, CUARESMA