Privilegio petrino

Dentro del privilegio de la fe, el llamado privilegio petrino es el que permite disolver el matrimonio no sacramental en favor de la fe de la persona que se convierte, en supuestos parecidos a los del privilegio paulino, por extensión.

Por este privilegio se permite contraer nuevo matrimonio en el caso de poligamia, cuando se bautiza una persona con varios maridos o varias mujeres no bautizadas y le resulta duro permanecer con el primer cónyuge: puede elegir a cualquiera de los otros, separándose de los demás. Una vez recibido el bautismo, el matrimonio se ha de contraer según la forma legítima, observando también las demás disposiciones del derecho. Teniendo en cuenta todas las circunstancias, el ordinario del lugar ha de preocuparse de las necesidades de las demás personas implicadas.

El otro supuesto es el que permite contraer nuevo matrimonio al no bautizado que, una vez recibido el bautismo, no puede restablecer la cohabitación con el otro cónyuge no bautizado por razón de cautividad o de persecución, aunque la otra parte hubiera recibido entretanto el bautismo.

El calificativo de petrino se explica por la potestad vicaria o ministerial dada por Cristo al apóstol Pedro y sus sucesores. Este privilegio se regula por primera vez en el siglo XVI.

Fuentes: CIC cc. 1148-1150

Voces relacionadas: INDISOLUBILIDAD DEL MATRIMONIO, MATRIMONIO, PRIVILEGIO PAULINO

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