Sacramentalidad del matrimonio

La alianza matrimonial, por la que el varón y la mujer constituyen entre sí un consorcio de toda la vida, ordenado por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de la prole, fue elevada por Cristo Señor a la dignidad de sacramento entre bautizados. Por tanto, entre bautizados, no puede haber contrato matrimonial válido que no sea por eso mismo sacramento, incluso cuando resultara infructuoso debido a la falta de fe de los contrayentes.

La Iglesia, acogiendo la Palabra de Dios, enseña que el matrimonio de los bautizados es uno de los siete sacramentos de la Nueva Alianza. En efecto, por la inserción del hombre y la mujer mediante el bautismo en la alianza esponsal de Cristo con la Iglesia, la comunidad íntima de vida y de amor conyugal, fundada por el Creador, es elevada y asumida en la caridad esponsal de Cristo, sostenida y enriquecida por su fuerza redentora. El sacramento del matrimonio es el sacramento de una realidad que existe ya en la economía de la creación.

En virtud de la sacramentalidad del matrimonio, los esposos –que son sujetos y a la vez ministros del sacramento– quedan vinculados uno a otro de la manera más profundamente indisoluble. Su recíproca pertenencia es representación real –mediante el signo sacramental que es la unión misma del hombre y la mujer en el pacto conyugal– de la misma relación de Cristo con su Iglesia, que es lo significado por el signo sacramental.

El efecto propio e inmediato del matrimonio es el vínculo conyugal cristiano, que es el vínculo matrimonial mismo elevado y santificado por la gracia, por el que las propiedades esenciales del matrimonio adquieren una particular firmeza, y sus fines trascienden el ámbito meramente natural.

La praxis de la Iglesia enseña que el verdadero matrimonio contraído entre no bautizados que luego reciben el bautismo, queda en ese mismo momento elevado a sacramento.

La forma canónica se requiere para la validez del matrimonio, pero no va unida a la sacramentalidad.

Fuentes: Ex. Ap. Familiaris consortio n. 13, 19, 68; CIC cc. 1055-1056

Voces relacionadas: FINES, PROPIEDADES ESENCIALES, MATRIMONIO, SACRAMENTO

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