Cisma

El cisma es un delito contra la comunión y la unidad de la Iglesia, que consiste en la ruptura deliberada de la comunión eclesiástica, separándose de la legítima autoridad del Papa, y de la Iglesia y sus miembros.

A diferencia de la herejía y la apostasía, en el cisma, más que rechazar una verdad particular, se efectúa la separación de la unidad de la Iglesia, por lo que el cismático podría seguir creyendo en las enseñanzas de la Iglesia; de todos modos, el cisma suele estar combinado con el rechazo de alguna doctrina fundamental.

Al cisma corresponde la pena de excomunión latae sententiae, y en su caso la remoción del oficio eclesiástico. A la persona acusada se le deben garantizar sus derechos y se ha de demostrar claramente que ha rechazado someterse al Romano Pontífice o estar en comunión con los miembros de la Iglesia: debe haber una prueba pública o alguna manifestación externa de la ofensa.

La excomunión por cisma puede levantarse si hay arrepentimiento y cesa la contumacia, y se reparan los daños y el escándalo.

Fuentes: CIC cc. 751, 1330, 1347, 1358, 1364; Actus formalis defectionis ab Ecclesia catholica (13-III-2006)

Voces relacionadas: APOSTASÍA, EXCOMUNIÓN, HEREJÍA, PENAS CANÓNICAS

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