Entredicho

Es una pena canónica o censura por la que se prohíben ciertos actos sagrados a fieles que, sin embargo, quedan dentro de la comunión eclesiástica (a diferencia de la excomunión).

El entredicho impide participar como ministro en la celebración de la Santa Misa y demás ceremonias de culto, celebrar los sacramentos y sacramentales y recibir los sacramentos.

En cambio, quien recibe esta pena puede desempeñar oficios, ministerios o cargos eclesiásticos, o realizar actos de régimen.

La pena de entredicho puede ser latae sententiae (no declarada), cuando se incurre de modo automático al realizar el hecho; o ferendae sententiae (declarada), cuando hay notoriedad.

Como en las otras censuras (la excomunión y la suspensión), se impone solo a quien es contumaz, es decir, a quien persiste en su actitud a pesar de que se le haya amonestado previamente; esta amonestación no es necesaria si el delito es gravísimo y se castiga con entredicho latae sententiae.

La absolución de esta censura puede ser concedida por el Papa, el obispo del lugar, o un sacerdote autorizado para hacerlo. En caso de peligro de muerte, todo sacerdote puede absolver de cualquier pecado y pena.

Fuentes: CIC cc. 1331-1332, 1347, 1357

Voces relacionadas: ABSOLUCIÓN DE CENSURAS, CENSURA, DELITO CANÓNICO, EXCOMUNIÓN, PENAS CANÓNICAS, SUSPENSIÓN