Costumbre

Es una fuente del derecho canónico que consiste en la observancia uniforme en una comunidad de fieles de un determinado comportamiento, que adquiere fuerza normativa similar a la ley, como consecuencia de su reiteración en el tiempo y la aprobación del legislador. Esta aprobación puede ser general (para todas las costumbres que cumplan las condiciones), o especial (posterior a la introducción de una costumbre específica).

Los requisitos para que haya costumbre jurídica (y no simple uso sin valor normativo) son: que tenga origen en una comunidad capaz de ser sujeto pasivo de una ley; mediante una voluntad de introducir derecho que se pueda referir al conjunto; que se dé repetición a lo largo del tiempo de un comportamiento por acción u omisión que se pueda atribuir a la comunidad: la costumbre contra ley o extralegal sólo alcanza fuerza de ley si se ha observado legítimamente durante treinta años continuos, salvo que haya sido especialmente aprobada por el legislador; y que sea conforme al bien común.

Hay tres tipos de costumbre, según resulte conforme, ajena o contraria al derecho normativo: secundum legem, praeter legem y contra legem. También se habla de costumbres universales, válidas para toda la Iglesia, y particulares, propias de comunidades circunscritas por un criterio territorial o personal.

Fuentes: CIC cc. 23-28

Voces relacionadas: FUENTES DEL DERECHO CANÓNICO, LEY