Prefectura de los Asuntos Económicos de la Santa Sede

Es un organismo que dejó de funcionar después de la creación de la Secretaría para la Economía y la Oficina del Auditor General, que asumen sus competencias.

Se encargaba de dirigir y controlar las administraciones de bienes que dependen de la Santa Sede o que ella preside, cualquiera que sea la autonomía de que puedan gozar. Presidía la Prefectura un cardenal, asistido por una asamblea de cardenales, con la ayuda de un prelado secretario y de un contable general.

Entre sus competencias se encontraban las siguientes: examinar las relaciones sobre el estado patrimonial y económico, así como los balances y presupuestos anuales de las administraciones, inspeccionando, si fuere necesario, libros de contabilidad y documentos; vigilar las iniciativas económicas de las administraciones y dar su parecer sobre los proyectos de mayor importancia; indagar sobre los daños que se hayan ocasionado al patrimonio de la Santa Sede, con el fin de promover, si es el caso, acciones penales o civiles ante los tribunales competentes; preparar el presupuesto y el balance general de la Santa Sede y lo somete a la aprobación de la autoridad superior, dentro del tiempo establecido.

La Prefectura se regía por un reglamento propio que establecía los diversos procedimientos, en el que se preveía un cuerpo de oficiales expertos en materias jurídicas y económicas, un consejo de consultores y un consejo de revisores.

Fuentes: Const. Ap. Pastor Bonus arts. 176-179; Regolamento degli affari economici della Santa Sede (22-II-2012); Motu proprio “Fidelis dispensator et prudens” (24-II-2014)

Voces relacionadas: APSA, IOR, AUDITOR GENERAL, SECRETARÍA PARA LA ECONOMÍA

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