Moderador de la curia

Es un oficio que consiste en coordinar los trabajos de la curia diocesana que se refieren a la tramitación de los asuntos administrativos (estudio de los expedientes, solución de conflictos de competencia, agilizar el trabajo, etc.), y cuidar de que el personal cumpla debidamente su propio oficio. Se preocupa de que se cuente con los medios necesarios para el trabajo de la curia.

Sin ser obligatorio, se recomienda que haya moderador de la curia en las diócesis, especialmente en las más grandes.

El canciller tiene obligación de informar al moderador acerca de los actos de la curia llamados a producir efecto jurídico. También se encarga el moderador, además del obispo, de dar permiso, junto con el canciller, para permitir la entrada en el archivo o sacar documentos del mismo.

El moderador tiene potestad vicaria, actúa siempre bajo la autoridad del obispo y participa de su potestad ejecutiva. Debe ser sacerdote, porque gran parte de las personas a las que coordina son clérigos. Si las circunstancias del lugar no aconsejan otra cosa, debe ser nombrado moderador de la curia el vicario general.

Es un oficio que se encuentra por encima de los otros vicarios generales y episcopales, salvo que sean obispos, pero no tiene competencias en las actividades pastorales, judiciales y de administración económica.

Fuentes: CIC cc. 473 §1-3, 474, 487 §1, 488; Dir. Apostolorum sucesores (22-II-2004) n. 177

Voces relacionadas: CANCILLER, CURIA DIOCESANA, POTESTAD VICARIA