Párroco

El párroco es el presbítero que tiene la responsabilidad de la cura pastoral de una determinada comunidad de fieles constituida en parroquia, bajo la autoridad del obispo diocesano, en cuyo ministerio ha sido llamado a participar, para que en esa comunidad cumpla las funciones de enseñar, santificar y regir.

Para ser párroco, un presbítero debe destacar por su sana doctrina y probidad moral, estar dotado de celo por las almas, y de las cualidades que lo hagan idóneo.

La función pastoral del párroco es ordinaria, en cuanto que conferida por el derecho para este oficio; y propia (no por delegación o atribución especial).

El párroco tiene el deber de administrar fielmente los sacramentos, en particular celebrar la Eucaristía más solemne los domingos y fiestas de precepto; instruir a la comunidad en la doctrina de la Iglesia; celebrar los funerales; realizar las bendiciones; presidir las procesiones, etc.

Puede contar con la colaboración de otros sacerdotes y diáconos, y con la ayuda de fieles laicos según establezca el derecho.

Es necesario que, de ordinario, resida y esté presente en la parroquia.

El nombramiento del párroco corresponde al obispo diocesano. Puede cesar por renuncia, transcurso del tiempo fijado, privación, traslado y remoción.

El párroco posee la representación legal de la parroquia como ente y es responsable de la gestión patrimonial.

Fuentes: CIC cc. 519, 521, 528-530

Voces relacionadas: PARROQUIA, PARROQUIA PERSONAL, PRESBÍTERO

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