Prelatura territorial

Es una determinada porción del Pueblo de Dios delimitada territorialmente, cuya atención se encomienda por especiales circunstancias a un prelado, que la rige como su pastor propio del mismo modo que un obispo diocesano, con la cooperación de su presbiterio. La prelatura territorial está dotada, por tanto, de los elementos teológicos esenciales de la Iglesia particular. La determinación de los fieles que se encuentran en esta jurisdicción se realiza por el domicilio.

Las circunstancias especiales que llevan a la erección de una prelatura territorial surgen de la existencia de diócesis grandes en las que resulta difícil la atención pastoral –sobre todo por escasez de clero–, de las que se extrae un territorio erigiendo una prelatura, en espera de que más adelante pueda llegar a convertirse en diócesis.

En general, es una figura que permite mayor elasticidad en la organización eclesiástica. Las prelaturas territoriales dependen de la Congregación para los Obispos o de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos.

El prelado territorial tiene potestad propia y su jurisdicción es cuasiepiscopal. Aunque de suyo no es necesario, ordinariamente es consagrado obispo con el título de la prelatura, lo que resulta congruente con la potestad que ejerce.

Fuentes: CIC cc. 368, 370

Voces relacionadas: CIRCUNSCRIPCIÓN ECLESIÁSTICA, CONGREGACIÓN PARA LOS OBISPOS, IGLESIA PARTICULAR PORCIÓN DEL PUEBLO DE DIOS, PRELADO, PRELADO TERRITORIAL

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