Oficio

Oficio eclesiástico es cualquier cargo constituido establemente, que haya de ejercerse para un fin espiritual.

Consiste, por tanto, en un instrumento institucional para dar estabilidad a un determinado conjunto de poderes y atribuciones, que configuran a un oficio como una realidad jurídica permanente, diferente de la persona que en cada momento sea titular. De este modo, cuando una persona es nombrada para un oficio, sus obligaciones y derechos ya están definidos por el derecho; y cuando el titular cesa, el oficio está vacante pero no desaparece, en espera del nuevo nombramiento.

Algunos oficios son de derecho divino, como el de Romano Pontífice y el de obispo diocesano.

Se suele distinguir entre oficio capital, cuyo titular preside en nombre propio una circunscripción o comunidad de fieles de la organización eclesiástica; y oficio auxiliar, configurado como ayuda o colaboración con los oficios capitales (vicarios generales, episcopales y judiciales, etc.).

Se llama provisión canónica al acto por el que se designa al titular de un oficio vacante. Puede ser de varios tipos: libre colación (decisión libre de la autoridad competente, cumpliendo los requisitos del derecho), institución con presentación previa (quien tiene derecho a hacerlo presenta al candidato, y la autoridad instituye), elección simple (por parte de un grupo de personas que votan al candidato, y la aceptación del interesado), elección con confirmación (tras el voto del colegio que elige, la autoridad debe confirmar si el candidato es idóneo y la elección no ha sido irregular), y postulación (hay un impedimento respecto al candidato elegido por los electores, y se presenta a la autoridad competente para la oportuna dispensa).

La pérdida del oficio eclesiástico significa dejar de ser titular del mismo, y por tanto de los derechos y deberes que comporta.

Fuentes: Decr. Presbyterorum Ordinis n. 20; CIC cc. 131, 145-196

Voces relacionadas: JURISDICCIÓN, PÉRDIDA DEL OFICIO, POTESTAD ORDINARIA, PRESENTACIÓN (DERECHO DE), REMOCIÓN DEL OFICIO, RENUNCIA AL OFICIO