Potestad propia

La potestad ordinaria de régimen, que es la que va aneja a un oficio eclesiástico, puede ser propia o vicaria. Se llama potestad ordinaria propia cuando se ejerce en nombre propio. Se da siempre en oficios capitales, que están al frente de estructuras jurisdiccionales autónomas, en los que el titular representa de modo visible a Cristo, Cabeza del Cuerpo Místico, ejerciendo en su nombre funciones de capitalidad sobre comunidades de fieles jerárquicamente estructuradas.

Por derecho divino, tienen potestad propia el Romano Pontífice y los obispos –con participación inmediata de la potestad de Cristo–, y el Colegio Episcopal sobre toda la Iglesia.

Por derecho eclesiástico, poseen potestad ordinaria propia otros oficios capitales de la organización de la Iglesia, cuyos titulares desempeñan funciones de naturaleza episcopal, que ejercen en nombre propio en comunidades de fieles delimitadas territorial o personalmente: el prelado territorial y el abad territorial, el ordinario militar, el prelado personal.

Se puede considerar que tienen también, por comunicación pontificia, potestad ejecutiva propia los superiores mayores de institutos religiosos clericales de derecho pontificio y de sociedades clericales de vida apostólica de derecho pontificio, sobre sus miembros.

El párroco es el pastor propio de la parroquia que se le confía, que ejerce su función pastoral bajo la autoridad del obispo diocesano y no es considerado ordinario propio.

Fuentes: CIC cc. 331, 381 §1, 370, 295, 134 §1, 519; Const. Ap. Spirituali militum curae (23-IV-1986) II §1

Voces relacionadas: ORDINARIO, POTESTAD DE RÉGIMEN, POTESTAD DELEGADA, POTESTAD EJECUTIVA, POTESTAD JUDICIAL, POTESTAD LEGISLATIVA, POTESTAD ORDINARIA, POTESTAD VICARIA