Tribunal

Es un órgano jurisdiccional eclesiástico en el que se ejerce la justicia según el modo y las competencias establecidas por el derecho. Aunque el Romano Pontífice, el obispo diocesano y los demás oficios capitales de circunscripciones eclesiásticas son titulares de la potestad judicial, que pueden ejercer personalmente, normalmente lo hacen mediante jueces y tribunales.

En la organización judicial eclesiástica se aplica el principio de pluralidad de instancias, por el que existe la posibilidad de presentar recurso contra una sentencia al tribunal de la instancia superior.

Cada diócesis o estructura equiparada –territorial o personal– tiene un propio tribunal de primera instancia. Son miembros de este tribunal el obispo, el vicario judicial y los jueces nombrados. Según la materia juzgará un tribunal unipersonal o colegiado. Hay además otros oficios como el defensor del vínculo, promotor de justicia, los auditores y los notarios.

Puede haber tribunales de territorios más amplios que el de una diócesis (provinciales, regionales, interdiocesanos o interregionales). Los Obispos de una misma provincia eclesiástica, en el caso de que no prevean la posibilidad de constituir su propio tribunal en un futuro inmediato, pueden decidir libremente crear un tribunal interdiocesano.

El tribunal de segunda instancia o apelación –en el caso de las diócesis, suele ser el metropolitano– es aquel que decide sobre las causas ya juzgadas en primera instancia, o incluso en tercera, cuando las dos sentencias precedentes no sean conformes. En las circunscripciones eclesiásticas no se dan dos instancias dentro de la misma circunscripción (también se ha previsto así para los ordinariatos, la administración apostólica personal de Campos, y para la prelatura personal del Opus Dei).

Los superiores de institutos religiosos clericales de derecho pontificio tienen potestad judicial para determinadas competencias, y un tribunal dentro del instituto para la segunda instancia.

El tribunal de la Rota Romana se ha constituido para recibir apelaciones que tienen a la Sede Apostólica como instancia superior, y otras competencias. Por concesión pontificia lo es también el tribunal de la Nunciatura Apostólica en España.

El tribunal supremo en la Iglesia es la Signatura Apostólica.

La Penitenciaría Apostólica es un tribunal de la Santa Sede al que compete todo lo que se refiere al fuero interno, también no sacramental, y a la concesión y el uso de las indulgencias.

La Congregación para la Doctrina de la Fe tiene algunas competencias judiciales, en particular sobre los delicta graviora.

Fuentes: CIC cc. 135, 1402 §3, 1419-1427, 1438-1442; La mens del Pontífice sobre la reforma de los procesos matrimoniales (4-XI-2015); Const. Ap. Pastor Bonus arts. 125 y 130; Cons. Ap. Ecclesia in Urbe (1-I-1998).

Voces relacionadas: AUDITOR, CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE, DEFENSOR DEL VÍNCULO, JUEZ, NOTARIO, PENITENCIARÍA APOSTÓLICA, POTESTAD JUDICIAL, PROMOTOR DE JUSTICIA, ROTA ROMANA, SIGNATURA APOSTÓLICA, VICARIO JUDICIAL