Visita canónica

Es un instrumento de carácter jurídico y pastoral, que permite al superior eclesiástico ejercer el derecho y cumplir la obligación de acceder a las instituciones, lugares, personas, cosas, etc. que se encuentran sometidas a su jurisdicción, para comprobar que se vive la comunión y se cuida el fin al que tiende toda la actividad pastoral que depende de él.

Hay visitas que están previstas por el derecho, y otras que se realizan por circunstancias particulares. Respecto al objeto, la visita puede ser de carácter general o centrada en algunos aspectos particulares.

La que se realiza desde la Santa Sede se llama visita apostólica; la que hace el obispo se llama visita pastoral, y corresponde igualmente a los pastores equiparados (ordinario militar y ordinario personal, vicario apostólico, prefecto apostólico, abad territorial, administrador apostólico, prelado territorial y prelado personal). En el Código de Derecho Canónico, además de la visita del obispo diocesano, se mencionan para la Iglesia latina las del metropolitano, del ordinario y ordinario del lugar, del arcipreste, y del superior religioso. En las diócesis sufragáneas, compete al metropolitano hacer la visita canónica si el sufragáneo la hubiera descuidado, con causa aprobada previamente por la Sede Apostólica.

Los superiores religiosos designados para esta función por el derecho propio del instituto, visitarán en los momentos establecidos las casas y a los miembros encomendados a su cuidado.

El resultado de una visita puede ser de carácter exclusivamente informativo y, si fuera el caso, comportará la consiguiente toma de decisiones a partir de esas informaciones.

El derecho de visita no está sometido a prescripción.

Fuentes: CIC cc. 199,7, 305, 436 §1,2, 628; Directorio Apostolorum Successores (22-II-2004) n. 220-224

Voces relacionadas: VISITA PASTORAL DEL OBISPO, VISITADOR APOSTÓLICO