Presentación de los estatutos de los nuevos organismos económicos vaticanos

3 November 2015

En un simposio celebrado en la Pontificia Universidad Urbaniana se ha realizado una presentación pública de los estatutos de los nuevos organismos económicos de la Santa Sede, introducida por el decano de la facultad de derecho canónico, Luigi Sabbarese. En el acto ha intervenido entre otros el Cardenal Pell, prefecto de la Secretaría para la Economía. El portal www.iuscanonicum.it ofrece un resumen de las  ideas expuestas, de las que traducimos algunas en lexicon canonicum. No están aún a disposición las intervenciones completas.

El Cardenal Pell se ha referido a la reforma financiera de la Santa Sede, en la que aún queda mucho por hacer, aunque la parte primaria de la reforma financiera de la Santa Sede ya se ha realizado y no cabe volver atrás. El prefecto ha remarcado los principios que han guiado la reforma, mencionando en particular cuatro directrices: la exigencia de elaborar y controlar las cuentas vaticanas con estándar financieros y contables reconocidos a nivel internacional; la adopción de políticas de transparencia a través de la presentación de rendiciones de cuentas y la certificación de los balances por parte de sociedades de revisión externa; la separación de poderes dentro del sector financiero; y la necesidad de aprobar los presupuestos de cada dicasterio y de confrontar después los resultados con lo que se había programado. El objetivo último es hacer eficientes todas las agencias financieras de la Santa Sede y de los entes vinculados.

Mons. Brian Ferme, Secretario del Consejo para la economía, recordó que el objetivo de la reforma financiera querida por el Papa es servir de modo eficaz a la misión de la Iglesia. En concreto, los nuevo estatutos prevén una fuerte interacción entre el Consejo para la economía, la Secretaría para la economía y los dicasterios, y todos los demás entes que gestionan recursos financieros, incluidas las instituciones que tradicionalmente han tenido gran autonomía en el destino y la gestión de los propios presupuestos.

Según el art. 1 del estatuto, el Consejo para la economía es en “el ente de la Santa Sede competente para vigilar las estructuras y actividades administrativas y financieras de los dicasterios de la Curia Romana, de las instituciones vinculadas a la Santa Sede o que dependen de ésta y de las administraciones de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano” (traducción de lex.can.), según las indicaciones de un específico elenco aprobado el 9 de junio de 2015, que podrá ser modificado sucesivamente por el mismo Consejo.

Ferme ha aclarado que el Consejo determina las políticas generales en el ámbito de la gestión y de la administración financiera, también a través de la proposición de normas que se sometan al Papa, mientras que es la Secretaría la llamada a actuar estas políticas, también mediante la predisposición de normas ejecutivas.

Según el propio estatuto, la Secretaría para la economía se ha constituido como específico dicasterio de la curia romana "competente para el control y la vigilancia en materia administrativa y financiera sobre los dicasterios de la Curia Romana, las instituciones vinculadas a la Santa Sede o que dependen de ésta y las administraciones de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano" (art. 1) y lleva a cabo las directrices y las normas propuestas por el Consejo para la Economía (cfr. art. 2).

Finalmente, Mons. Mauro Rivella, Secretario del APSA, ha recordado que el motu proprio “Confirmando una tradición” del 8 de julio de 2014 ha transferido a la Secretaría para la economía las competencias de la Sección ordinaria del APSA. Sin embargo, se puede advertir que los estatutos del nuevo organismo no han adjudicado a la Secretaría todas las competencias que según la Pastor Bonus y los propios estatutos se reconocen a la Sección ordinaria del APSA.

Entre la emanación de los Motu proprio, que han instituido la Secretaría para la economía y transferido a ésta las competencias de una sección del APSA, y la sucesiva emanación de los estatutos del nuevo organismo ha habido una mayor reflexión sobre estos temas, y ha surgido la certeza de una mayor exigencia de transparencia en la gestión y coherencia en el conjunto del sistema delineado por la reforma: por tanto debe considerarse preferible tener separada la fase del control, que corresponde a la Secretaría, de la de gestión del patrimonio, que debe continuar a ser competencia de un ente diverso como el APSA, también para asegurar la separación de poderes y funciones que representa un principio central de la reforma; también para alejar toda sospecha de posible conflicto de intereses sobre la Secretaría para la economía que, aunque dividida en Secciones, vendría a ser al mismo tiempo órgano de control y de gestión.

Por otra parte las características del APSA son muy peculiares, por ser un sujeto jurídico que personifica a la Santa Sede en las relaciones patrimoniales, tiene la titularidad de los inmuebles, suscribe los contratos de arriendo y los de trabajo de los dependientes. Por esto Rivella ha manifestado el deseo de que las problemáticas todavía abiertas puedan encontrar soluciones jurídicas claras, también en la definición exacta de los confines de la naturaleza y las competencias de los nuevos organismos económicos.

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Consulte una traducción de los Estatutos del Consejo para la Economía, de la Secretaría para la Economía y de la Oficina del Revisor General

Voces del Diccionario más relacionadas: CONSEJO PARA LA ECONOMÍA, SECRETARÍA PARA LA ECONOMÍA, REVISOR GENERAL, APSA

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