Sínodo: el Cardenal Schönborn y Weigel exponen sus pensamientos

3 August 2015

Como preparación del próximo Sínodo de Obispos del mes de octubre, The Napa Institute (California) ha invitado al Cardenal Schönborn y al escritor George Weigel a reflexionar juntos sobre las expectativas para la asamblea sinodal. Destacamos algunas de sus afirmaciones (traducción de lexicon canonicum).

Yo tengo confianza en lo que se refiere al Sínodo, pero pienso que todos tenemos que rezar. La importancia del Sínodo ya es clara por los cerca de dos años y medio en que la Iglesia ha puesto en el centro del debate el matrimonio y la familia". “Tengo confianza en que no habrá cambio alguno en la doctrina. Esto es evidente”, ha afirmado Schönborn. “La Iglesia no puede declarar de improviso que el matrimonio puede ser disuelto. El Papa fue muy claro en su mensaje final al Sínodo del pasado octubre que nadie puede poner en cuestión los sólidos fundamentos doctrinales”.

Aunque haya muchos que, también dentro del debate eclesial, quieran poner en discusión el concepto de ley natural, según el cardenal “el mejor aliado que tenemos para la doctrina de la Iglesia es la naturaleza humana. El concepto de naturaleza humana es discutido y contestado, pero, sin embargo, existe la naturaleza humana. Si no creemos que hay una profunda correspondencia entre lo que el Creador ha querido para los hombres y las mujeres y para la familia, entonces, sin duda, tenemos un problema”.

La pregunta es: ¿cómo podemos afrontar el hecho de que en un número creciente de países de todo el mundo, la gente no se casa? Esto no es para poner en discusión la doctrina, sino para preguntarse: ¿qué desafío supone para nosotros?

George Weigel se ha referido a sus cuatro esperanzas para el Sínodo:

1) Que la visión cristiana y bíblica del matrimonio es la verdadera respuesta a la crisis del matrimonio y de la familia en el mundo.
2) Que el Sínodo ordinario no sea desviado, como ha sucedido durante las dos primeras semanas del Sínodo extraordinario, hacia cuestiones más bien restringidas que principalmente interesan a los episcopados del norte de Europa.
3) Para África la visión cristiana del matrimonio ha resultado liberadora respecto a prácticas como la poligamia. El papel de la iglesia africana está creciendo y ya no son “hijastros”, sino plenamente participantes de la vida de la Iglesia.
4) El pueblo de Dios tiene el derecho de esperar que los pastores de la Iglesia que afrontan estos temas respondan sobre todo con la Palabra de Dios y no con la sociología.

Fuente de este artículo: National Catholic Register

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